Aspecto y carácter

El aspecto y el carácter de Mahoma

La tradición biográfica conserva descripciones detalladas de cómo era Mahoma y cómo se comportaba. La más conocida proviene de su primo Alí ibn Abi Talib. Los musulmanes no hacen imágenes del Profeta, por lo que son estos retratos verbales, y no las pinturas, los que moldean cómo se le recuerda.

Su aspecto

Según la descripción atribuida a Alí, Mahoma era de estatura mediana —ni muy alto ni bajo— y de complexión fuerte y equilibrada. Tenía la tez clara con un matiz rojizo, ojos grandes y oscuros con pestañas largas, y cabello negro ligeramente ondulado. Tenía hombros anchos y un porte digno.

Al caminar, se inclinaba hacia adelante con energía, “como si descendiera por una pendiente”. Cuando se volvía para mirar algo, giraba todo el cuerpo en lugar de solo la cabeza. Entre sus hombros tenía una marca que sus seguidores llamaban el Sello de la Profecía.

Su carácter

Las fuentes destacan su carácter aún más que su aspecto. Se le describe como el más generoso de las personas, el más valiente de corazón, el más veraz al hablar y el más fiel a sus promesas. Era de trato amable y cordial en compañía.

Preguntas frecuentes

¿Existen imágenes de Mahoma?

No existen imágenes auténticas, y la tradición islámica desaconseja representar a los profetas para evitar la idolatría. En su lugar, los musulmanes se basan en descripciones escritas detalladas, como la de Alí, para imaginar su aspecto y recordar su carácter.

¿Quién describió cómo era Mahoma?

La descripción más famosa proviene de su primo Alí ibn Abi Talib, que lo conoció de cerca. Varios compañeros dejaron relatos similares. Juntas, estas descripciones forman un retrato verbal coherente conservado en la literatura biográfica y del hadiz.

¿Qué era el Sello de la Profecía?

Era una marca entre sus hombros descrita por quienes lo vieron. En la tradición islámica se entiende como una señal física de su condición de profeta final: el significado que hay tras su título “Sello de los Profetas”.